Midsommar (Ari Aster)

Sin duda parece que el panorama de terror últimamente anda un poco escaso de ideas originales y obras que destaquen por encima de la media, películas que nos sorprendan por sus historias o planteamientos visuales. Vivimos un momento de estancamiento creativo, algo que esperemos pronto se supere. De entre los pocos filmes y directores que han conseguido llamar mi atención y quizás la vuestra, en mayor o menor medida, podemos encontrar al realizador afroamericano Jordan Peele con su interesante opera prima Déjame salir o su nuevo filme Us.

Pero fue Ari Aster con su, también opera prima Hereditary, quien ha conseguido llamar más la atención de los aficionados y de la crítica en general. Pero como todos sabemos no hay nada nuevo bajo el sol. Todo, o casi todo tiene un precedente y estos dos cineastas no han inventado nada nuevo, eso sí lo han hecho muy bien. Déjame salir tiene un claro precedente y un modelo en el filme de 1975 realizado por Bryan Forbes The Stepford Wives. Y sin duda Ari Aster ha estudiado concienzudamente todas las películas de temática satánica realizadas en los años 70. A mi me recordó vagamente, y salvando una gran distancia a Satán mon amour de 1975 dirigida por Paul Wendkos. Eso sí, el realizador norteamericano ha sabido dotar con su propio y potente estilo visual su primera película.

Ahora regresa de nuevo con Midsommar y como no, las comparaciones no se ha hecho esperar. Evidentemente Aster ha puesto su mirada en la obra de culto británica El Hombre de Mimbre (The Wicker Man) realizada en 1973 por Robin Hardy. Sinceramente creo que todos los creadores siempre están influenciados por otros creadores, por esos libros o películas que vieron en su infancia y que siempre soñaron con recrear algún día y Ari Aster no es ninguna excepción.

Midsommar, al igual que El Hombre de Mimbre, nos presenta un tipo de terror alejado diametralmente de lo que estamos acostumbrados. No hay horribles monstruos ni lugares oscuros, todo transcurre a la luz del día y el hombre es el monstruo. Es evidente que Ari Aster tiene una personalísima imaginería visual y una intrigante y atractiva concepción del sonido y la banda sonora, lo que dota a su obra de cierto atractivo extraño y morboso, pero no hay nada que ya no hayamos visto. Esta trastocado, camuflado, como un trampantojo, esa ilusión óptica o trampa visual con la que se engaña a una persona haciéndole creer que ve algo distinto a lo que en realidad están viendo sus ojos.

El Hombre de Mimbre es una obra que rompió con los estándares de la casi omnipotente productora Hammer y que explota la fascinación por ese folklore pagano que se ha perdido a lo largo de los siglos por la influencia arrolladora del cristianismo, una primitiva religión que idolatraba la naturaleza, la tierra, los elementos primarios y fuerzas que nunca conoceremos. Midsommar es una vistosa y llamativa manera de contar lo mismo para las nuevas generaciones, un viejo libro con una portada nueva y reluciente.

Pero eso, tendrás que juzgarlo tú mismo cuando la veas, por el momento aquí tienes su primer tráiler.

🎬 Puntuación de El Primo

SINOPSIS

Una pareja de jóvenes norteamericanos van a pasar sus vacaciones de verano a una pequeña y recóndita localidad sueca famosa por su peculiar festival de verano. Tan pronto como las festividades comienzan uno de ellos empezará a sospechar que una extraña y sombría secta está detrás de todos lo que sucede en el pueblo.

TRAILER