
En el mapa del cine de contagios desquiciados, ese territorio donde paranoia, enfermedad y desconfianza social se mezclan como en The Crazies de Romero o su remake de 2010, o en la francesa MadS, que llevó la histeria colectiva a un extremo casi satírico, aparece No More Time como la nueva heredera espiritual del subgénero. Dalila Droege recoge ese legado de “virus que desatan lo peor del ser humano” y lo traslada a un terreno más íntimo y sensorial: menos estampida apocalíptica, más terror psicológico de montaña; menos caos urbano, más opresión naturalista. Un mismo miedo actualizado para una generación pospandemia que ya no teme tanto al contagio… como a los demás.
Dalila Droege debuta en el largo con esta película. Su trayectoria no es la típica de la terror-blockbuster, Droege viene del mundo indie, con formación en escritura y dirección (MFA), y ha trabajado de cerca con cineastas independientes; fue co-productora en varios proyectos antes de lanzarse con No More Time. Droege fue parte del programa de mentoría de Women in Film Mentorship Program en 2021, lo que añade una capa simbólica: su ópera prima es casi un “grito desde el exilio” de los géneros de terror/thriller dominados por hombres.
El encargado de la fotografía es Jay Keitel, conocido por su trabajo en proyectos independientes donde el paisaje y la atmósfera juegan un rol protagonista. En No More Time, esa elección se aprecia: el aislamiento en la montaña, la amenaza constante del bosque, los sonidos de la naturaleza, la imprevisibilidad del espacio, funciona como un personaje más. Y La banda sonora, a cargo de Zak Engel, y el diseño de sonido de Mary Ellen Porto funcionan en sintonía para construir una experiencia inmersiva.
A primera vista, No More Time parece una película de “virus zombie”, o casi. Pero Droege apunta más alto, el horror no está solo en la enfermedad, sino en la disolución de la confianza, en la paranoia colectiva, en lo impredecible de la naturaleza humana acosada por el miedo. Como ella misma dice: la película fue hecha para ser un midnight movie, un filme de género pensado para incomodar, para sacudir defensas, para abrir la herida social.

Esa intención se nota cuando la película mezcla horror, thriller y realismo mágico: no es un survival clásico, sino un experimento de tono que quiere meter el horror en tus huesos sin recurrir a excesos gore (aunque sí hay violencia), más al estilo de esos títulos que zarandean al espectador con ideas más que con efectos. También hay un trasfondo de crítica social: la película toca el miedo, la desconfianza, la fragmentación, la polarización, conceptos que para muchos siguen vivos tras la pandemia. Por eso el bosque no solo da miedo, se convierte en metáfora de un mundo donde lo que creíamos seguro ya no lo es.
Esta singular pieza cinematográfica fue realizada en 2022, pero tiene previsto su lanzamiento en plataformas digitales en Estados Unidos el 19 de diciembre de 2025, de la mano de la distribuidora Vertical.
No More Time es más que una película sobre un virus letal, es un retrato crudo de una sociedad que ya no cree en nadie, de un mundo donde la naturaleza y el aislamiento se convierten en armas vacías, y del horror que nace de dentro. Con su debut, Dalila Droege demuestra que no necesita un gran presupuesto: lo suyo es el cine de sensaciones, de atmósfera, de ideas.
SINOPSIS
En No More Time, una pareja, Hilaire y Steve, decide abandonar la civilización tras el estallido de una misteriosa enfermedad que provoca desapariciones o transforma a quienes la contraen en homicidas violentos. Buscan refugio en un pueblo aislado en las montañas. Pero su aparente salvación se convierte en trampa: del bosque emergen figuras extrañas, cuya naturaleza protectora o letal resulta imposible de descifrar. El dilema se impone: ¿a quién confiar, si nadie parece inocente?








