
Grave Encounters llenó sus pasillos de cámaras y cazafantasmas con exceso de confianza; Last Shift demostró que una guardia nocturna puede ser una pésima decisión laboral, y Paranormal Activity encontró el terror en aquello que sucede mientras la cámara permanece inmóvil. Infirmary, debut en el largometraje de Nicholas Pineda, recoge elementos de todas ellas, pero introduce una variación interesante: combina la mirada subjetiva de una cámara corporal con la vigilancia fría e impersonal de un circuito cerrado.
Pineda rodó en un hospital realmente abandonado, una localización cuyo deterioro proporciona una textura que ningún decorado recién pintado podría imitar sin dejarse medio presupuesto. Habitaciones vacías, zonas sin iluminación y corredores repetitivos convierten el edificio en una maquinaria para fabricar incertidumbre. El tráiler añade maniquíes médicos, puertas entreabiertas y figuras que quizá estaban ahí un segundo antes, o quizá no, mientras el sonido parece trabajar tanto con los golpes como con los silencios. El director también ha reconocido la proximidad de la propuesta al lenguaje de los videojuegos de terror en una entrevista previa a FrightFest.

Escrito por Katy Krauland a partir de una historia de Pineda, el largometraje tuvo su estreno mundial el 16 de enero de 2026 en Dances With Films de New York y posteriormente pasó por festivales especializados como Unnamed Footage Festival y FrightFest. Tras ese recorrido, Shudder lo incorporará el 2 de octubre como película original y lo emparejará con Host dentro de una sesión dedicada al found footage, según la programación oficial de Season of Screams.
Las primeras críticas apuntan a una película más eficaz creando atmósfera y sobresaltos que desarrollando una narración especialmente compleja. Algunos medios han señalado ciertas limitaciones de guion, mientras otros elogian su ritmo paciente, el trabajo de Paul Syre y una recta final mucho más agresiva. El consenso inicial resulta modesto todavía, pero bastante coherente, Pineda no reinventa el formato, aunque sabe utilizar sus herramientas para asustar.

Y quizá ahí esté la verdadera virtud de Infirmary. No parece interesada en enterrar el found footage para volver a descubrirlo quince minutos después, sino en actualizarlo con cámaras que ya forman parte de nuestra realidad cotidiana. La vigilancia debería hacernos sentir protegidos; aquí solo multiplica los lugares desde los que algo puede estar observándonos. El turno comienza el 2 de octubre. Mejor fichar desde casa.

SINOPSIS
Edward, interpretado por Paul Syre, es un antiguo militar que comienza a trabajar como vigilante nocturno en el clausurado Wilshire Infirmary. Su primera jornada transcurre junto a Lester —Mark Anthony Williams—, un veterano guardia con maneras poco tranquilizadoras y un concepto bastante creativo de la formación laboral. Cuando aparecen indicios de que alguien ha entrado en el edificio, la inspección rutinaria se transforma en algo mucho más difícil de explicar.








