
Like Me (Robert Mockler)
Internet puede ser un lugar oscuro y extraño, un sitio en el que ha florecido una cultura opuesta a la del mundo real, con sus propias reglas y en el que una sociedad alternativa se ha impuesto a la sociedad tradicional que todos conocemos. La generación que ahora está alcanzado la madurez ha pasado toda su vida inmersa en el mundo de internet, con sus videos en streaming, sus foros y sus redes sociales. Esta es la base primigenia en la que se sustenta la insólita y bizarra opera prima de Robert Mockler, Like Me.
El realizador también es el autor del guion, además el proyecto fue seleccionado para participar en el James Belfer’s Dogfish Accelerator program, el cual provee financiación a filmes en desarrollo. También fue elegido para el Indiewire Project of the Month.
Nos encontramos ante, lo que sin duda, es una rara avis dentro de la cinematografía actual. Con un acentuado toque innovador y surrealista el director nos presenta, sin rodeos, las oscuras obsesiones que experimentan muchos individuos hacia las redes sociales, creando una subcultura y monstruos en potencia capaces de hacer cualquier cosa por un me gusta.
Dentro de los protagonistas nos encontramos con el director y actor, que conocerás si eres un buen aficionado al terror independiente, Larry Fessenden que además el máximo responsable de la productora Glass Eye Pix.
Like Me tiene todas las papeletas para convertirse en una de esas obras visuales que odias o amas. Por el momento te dejo su impresiónate tráiler.
¡Dale al play y sumérgete en la locura!
SINOPSIS
Después de publicar un video de sí misma robando en una tienda, Kiya consigue un enorme seguimiento en las redes sociales.
Iniciará entonces un extraño viaje en busca de una conexión genuinamente humana. Se encontrara con un vagabundo, un trol de internet y una oscura pintora que serán atraídos hacia su círculo de caos, comida basura y drogas.
En un mundo de personalidades fabricadas, Kiya tiene la intención de exponer algo guturalmente veraz sobre la humanidad, pero en última instancia, debe confrontarse a sí misma.








