MicroAmpliaciones sobre el NOCTURNA 2013

Mientras Emilio nos pone los dientes largos con sus impresiones in situ, y tras sucintas conversaciones vía móvil, el resto de Primos nos disponemos a ampliar la información que nos llega. De las propuestas interesantes, claro está; separamos el grano de la paja y os ampliamos la información relevante a las películas que sobresalen del resto. Los dos primeros ejemplos son TOAD ROAD y JUG FACE. ¿Nos hacemos una idea, no?
TOAD ROAD.- Drugs don’t work.
Las reseñas, las imágenes y la música de esta película me llevan a recordar BELLFLOWER, aquella joya indie que se nos coló por sorpresa y se convirtió inmediatamente en una de las sorpresas más agradables (lisérgicas¿?) del 2011. Es decir, queremos verla ya!
Emilio nos resume la trama: «Una pesadilla alucinógena, llena de chicos “White Trash” que lo único que hacen es ponerse hasta el ojete con todo tipo de drogas que caen en sus manos y en sus narices, una especie de “Harmony Korine” satánico y salvaje.» Pesadilla que arranca cuando un chaval llamado Jason se despierta en mitad del bosque sin saber cómo coño ha acabado ahí, y con una resaca nivel Chernobyl. Poco a poco se van filtrando imágenes en su vaporosa y adulterada mente: amiguetes, fiesta, «botellón» y una chica nueva… eso es, eso es… el rostro de la chica nueva se sobrepone a los demás recuerdos. La chica nueva es muy amiga de las drogas, especialmente de los alucinógenos más oníricos, y ella quiere experimentar. Sin límites.
Y al igual que la antes mencionada BELLFLOWER, TOAD ROAD nos mantiene bajo la influencia de los viajes que se marcan los protagonistas durante la mayor parte del metraje; para prepararnos, y para dejarnos indefensos ante los últimos minutos de la cinta.
[youtube G7eLimwi9xM]
JUG FACE.- Barro y cal encubren mucho mal (dicho popular).

Jug Face
Presentada en el segundo día, JUG FACE se sincroniza perfectamente con la anterior: de nuevo nos encontramos ante una comunidad white trash, pero con un matiz hillbilly (paleto) que le confiere a la película un tono diferente. Aquí el terror está presente casi desde el principio. No es un grupo de chavales haciendo el pijo con drogas, es un pueblo entero devoto de una superstición que se lleva continuando desde que sus habitantes tienen memoria. (Algo así como en el pueblo que habito, que todos los años plantan un pino de 25 metros en mitad del pueblo como excusa para beberse hasta el agua de los floreros, pero de mal rollo…)
En palabras del corresponsal: «El film nos sitúa en medio de una comunidad de “rednecks” que adoran a una extraña entidad que habita dentro de un agujero en medio del bosque. El trato es sencillo, cada cierto tiempo la entidad transmite a un alfarero el rostro de la persona a la que deben sacrificar. Este crea una jarra con el rostro del mártir. El agujero recibe su sacrificio y a cambio les da estabilidad y salud». Hasta que una joven (otra conexión con TOAD ROAD?), la que ilustra la foto, decide que no le va mucho el rollo y se pasa las tradiciones por el arco del triunfo… Lo que significa PROBLEMAS.
Con la ayuda de, nada menos, LUCKY McKEE («The Woman»), la película promete intensidad y malrollismo. Como percepción personal intuyo una metáfora de la lucha de un alma joven por huir de una comunidad opresiva y mentalmente edogámica.
[youtube ffaBYM3P3SQ]










