
Madre! (Darren Aronofsky)
🕒 6 min.
Si existe un cineasta en Hollywood fiel a sí mismo, con una obra extraña, artificiosa pero profundamente existencial, con una concepción católica del sufrimiento y un sublime enaltecimiento del amor ese es el neoyorquino Darren Aronofsky. Desde Pi, fe en el caos, pasando por la demoledora Réquiem por un sueño o la fallida pesadilla sobre la locura de Cisne Negro, el realizador ha ido creando, poco a poco, un atractivo y caótico mundo personal, tan perturbador como inexpugnable para el espectador medio. Este mes regresa con la que quizás sea la cumbre de su carrera, o el pretende que sea así, Mother! Una insólita y singular mezcla entre la Semilla del Diablo de Polansky y el Resplandor de Kubrick.
Sin duda nos encontramos ante una de esas obras que no atienden a razones lógicas y que obligan a las posiciones más extremas. O la odias o la amas y estas son las opiniones vertidas tras su paso por la Mostra de Venecia.
En Madre! Darren Aronofsky convierte lo que a primera vista se nos presenta como un drama intimista en una home invasión tras la presentación de Ed Harris y Michelle Pfeiffer como vectores creadores del caos más terrorífico y surrealista. Sin duda el realizador ha olvidado su miedo al ridículo creando una obra altamente granguiñolesca, que no atiende a razones y aprovecha, hasta sus últimas consecuencias, el poder demiúrgico de la pantalla blanca del cine.
Imposible no ver los velados homenajes que Aronofsky tiene a bien con La Semilla del Diablo o su propia obra el Cisne Negro representado en el atormentado personaje interpretado por la atractiva Jennifer Lawrence. Y por supuesto las referencias religiosas hacia la Virgen María o los peligros del fanatismo religioso.
Y si quizás eres un avezado y observador espectador veras un extraño paralelismo entre el exceso narrativo y la psicología de manual de Aronofsky y la exagerada creatividad visual de Brian de Palma, solo que el gran de Palma contaba con un referente extraordinario para elaborar su ampulosa obra, el Maestro Hitchcock.
Texto por Emilio G.R
A continuación os dejamos con la crítica que ha realizado nuestro colaborador Emilio Calzada.
CRÍTICA por Emilio Calzada
Escrita a lo largo de unos pocos días durante lo que su autor describe como una convulsión creativa en reacción a la actualidad política global —malos tiempos para el optimismo en la América de Trump—Madre! es una película nacida para generar reacciones extremas, como demuestran la división de opiniones generada en las dos semanas posteriores a su estreno y su discreto desempeño en la taquilla. Los espectadores aman o (sobre todo) odian la poderosa personalidad de este híbrido entre el cine de autor con coartada intelectual y el terror psicológico con heroína sufridora, pero es innegable que la desesperanza de su mensaje final y su arriesgadísimo tercio final -auténtico salto al vacío cuya osadía aplaudiríamos incluso aunque no llegara a buen puerto- convierten a ‘madre!’ en una afortunada rareza disfrazada de acontecimiento mainstream.
Dirigida por un visceral Darren Aronofsky, Madre! podría estar filmada por un Lars Von Trier definitivamente asimilado a los oropeles de Hollywood, con ese vil hostigamiento a la protagonista femenina —y a través de ella al espectador, cámara al hombro mediante — tan propio del sádico genio danés. Pero lo cierto es que esta alegoría bíblica (alegoría de una alegoría, por tanto, cargada de símbolos violentos de doble cifrado) funciona como un reloj en sus diversos niveles de lectura. Uno puede entretenerse adivinando qué personajes del Antiguo Testamento se esconden detrás de los extraños habitantes de esta fábula siniestra, pero también puede extraer del relato una lección ecologista, una meta-ficción sobre el proceso creativo y hasta un manifiesto feminista. Afortunadamente, los símbolos también sirven aquí como resortes narrativos que hacen avanzar una historia progresivamente enturbiada por tintes de alucinación.
Aronofsky es un mitómano del cine empeñado en devorar con fiereza a sus muchos referentes. La mirada enfermiza a las relaciones sociales imita la misantropía de Buñuel, mientras que la irrupción de lo maligno en el espacio doméstico remite inmediatamente a Polanski: el planteamiento argumental de Madre! es de hecho casi un tributo explícito a ‘La semilla del diablo’. Aronofsky, no obstante, es un director de su tiempo: donde los maestros destilan veneno, él dispara una ráfaga de metralla. Su ambición y su innegable talento para coreografiar secuencias complejas le permiten volar muy alto, y su sabio manejo del ritmo narrativo impide que el espectador baje la guardia en algún momento: en la preceptiva pantalla grande la experiencia de ver ‘madre!’ es casi físicamente agotadora debido precisamente a esa experta modulación de un genuino mal rollo hasta llegar al desquiciado desenlace.
Mención especial merecen el sobresaliente diseño de sonido, preciso y puesto al servicio de una violencia latente, y la siniestra pareja formada por Michelle Pfeiffer y Ed Harris, una de las muchas sorpresas de un film abiertamente excesivo con el que Darren Aronofsky, ese director que tan pronto resulta un visionario como un tramposo, se redime de sus últimos descalabros creativos. Madre! es sin duda su película más exigente, una parábola desconcertante y radical de cuyo desolador mensaje no escapa (literalmente) ni Dios.
🎬 Puntuación de El Primo [yasr_overall_rating size=»medium»]
SINOPSIS
Una pareja de jóvenes casados se muda a una vieja y tranquila casa en el campo. Su relación será puesta a prueba cuando dos inesperados visitantes invadan su hogar.
TRAILER

Madre! (Darren Aronofsky)








