Human (Matt Stuertz)
Human (Matt Stuertz)

En el cine de terror contemporáneo hay obras que no solo buscan asustar, sino desarmar al espectador desde lo sensorial y lo emocional. Películas como Possessor de Brandon Cronenberg, Lo extraño de los Johnson de Ari Aster, o incluso Tetsuo de Shinya Tsukamoto comparten una vocación por romper la forma y explorar el cuerpo como territorio de lo inestable. En ese linaje delirante y físico se inscribe Human (2025), la nueva locura de Matt Stuertz, un descenso a lo grotesco que combina el minimalismo digital con el maximalismo sangriento.

De la soledad nocturna a un carnaval de vísceras: Human no te deja dormir ni parpadear. La nueva película del director Matt Stuertz (conocido por la interesante pero desigual Tonight She Comes), que tuvo su estreno mundial en el FrightFest de Londres 2025, es un ejercicio radical de terror surrealista que arranca con susurros digitales y termina en un grito existencial bañado en sangre.

Stuertz divide la película en tres movimientos. El primero, casi en tiempo real, se apoya en el formato «screenlife» para construir suspense a través de lo cotidiano: las notificaciones, las videollamadas, los silencios que ya no son tan silenciosos. El segundo acto rompe con toda contención y se lanza al delirio splatter con efectos prácticos que recuerdan a Sam Raimi y Peter Jackson en sus momentos más viscerales. Aquí, Human se convierte en un festival de tripas, fluidos y caos, con una energía que coquetea con la comedia negra sin perder el filo del horror. Y en el tramo final, cuando el espectador ya está emocional y físicamente desbordado, el film gira hacia la introspección: ¿qué queda cuando lo humano se descompone?, ¿qué somos cuando perdemos toda certeza?

Human (Matt Stuertz)
Human (Matt Stuertz)

La actuación de Jackie Kelly es el corazón del film. Presente en cada escena, ella encarna el tránsito entre lo reconocible y lo inexplicable, reaccionando con una intensidad que oscila entre el miedo íntimo y la resistencia física brutal. Sin diálogos expositivos ni muletas narrativas, su interpretación es un tour de force que convierte el estudio vacío en un escenario de catarsis.

En el apartado técnico, Human destaca por su uso del montaje para inducir ansiedad, su diseño sonoro agresivo, y una banda sonora electrónica a cargo de Joseph Holiday que late como un corazón artificial a punto de estallar. El aspecto visual —con un ratio 2.39:1 que aprovecha cada centímetro para deformar la percepción— refuerza la sensación de encierro y distorsión.

Pero lo que realmente diferencia a Human es su ambición de empujar los límites del terror sin perder de vista el comentario sobre la fragilidad contemporánea. En una era donde estamos más conectados que nunca pero más solos que antes, Stuertz convierte un set de rodaje vacío en un espejo oscuro donde se reflejan nuestras pulsiones, miedos y dependencias.

Human no es para todos. Su violencia gráfica, su estructura desafiante y su narrativa minimalista pueden alienar a quien busque una experiencia más convencional. Pero para los amantes del cine de género que disfrutan cuando el horror se mezcla con la filosofía, la estética sensorial y el riesgo formal, este es uno de los títulos más estimulantes del año.

Una experiencia inmersiva, grotesca y extrañamente poética que confirma que el cine de terror sigue siendo uno de los pocos espacios donde lo humano puede ser reinventado desde las entrañas.

Human (Matt Stuertz)
Human (Matt Stuertz)

SINOPSIS

Ambientada en una sola noche, Human sigue a Dani Ferris (Jackie Kelly), una actriz que vive en el set del rodaje donde trabaja —su “cama” está dentro de un estudio vacío, lejos de todo—, y siesta no hay porque bailotea con su móvil: entre mensajes insinuantes con un viejo amante, Aaron (Jeffrey Decker), y conversaciones fiesteras con su amiga Christina (Cecily Dowd), la quietud nocturna se convierte en preámbulo de violencia. Entonces alguien golpea la puerta… y todo estalla en caos absoluto.

TEASER