Suburra (Stefano Sollima)
Suburra (Stefano Sollima)

Suburra (Stefano Sollima)

Suburra ha recibido grandes alabanzas por tratarse de un cine comercial valiente, que saca la basura a la vista y no deja títere con cabeza. El problema de algunos comentarios es que recriminan al cine español no ser igual de valiente y presuntamente menos atrevido. No soy sospechoso de defender, en general, el cine patrio pero voy a mostrar algunos ejemplos que rebaten esa teoría: La Caja 507 (Enrique Urbizu, 2002), Crematorio (Sánchez-Cabezudo, 2011) o Días Contados (Imanol Uribe, 1994). Nuff said.

En cualquier caso, creo que deberíamos valorar únicamente que Suburra es atrevida y directa. Todo está podrido, Iglesia y Estado especialmente. Hay ciertas reminiscencias a la obra de Roberto Saviano y la maravillosa adaptación de Gomorra que hizo Sorrentino, aunque yo creo que el film es heredero de la propia serie que dirigió Stefano Sollima basada, también, en la obra del escritor amenazado por la mafia. Con un toque más comercial, quizás de brocha gorda, tanto el film busca impactar con las escenas de acción y sexo que van mostrando la oscura visión del director.

Suburra (Stefano Sollima)

Suburra (Stefano Sollima)

La estructura episódica del film responde al carácter de la producción (produce Netflix, últimamente omnipresente en el panorama audiovisual mundial) y, seguramente, como es el paso previo de a la serie, también explica la razón de un final que busca, quizás demasiado, cerrar todas las tramas bien cerradas. Si fuera una colección de tebeos, éste seria el número cero. Una presentación de personajes y entorno. Vemos el tono y la forma que tomará la futura serie producida por el portal, creo que en 2017.

Suburra (Stefano Sollima)

Suburra (Stefano Sollima)

El filme es violento, muy violento, tanto por las escenas de acción (la del supermercado muy bien planificada, por cierto) como por el tono general del filme. La cuenta atrás del llamado Apocalipsis y la narrativa llevan el conjunto a un crescendo de lo más interesante. El reparto está muy bien, de un tono muy naturalista, aunque quisiera destacar por encima del resto a Ádamo Dionisi como el patriarca gitano de la familia Anacleti. Toda una sorpresa este roba planos, actor con un pasado de lo más interesante, por cierto.

Para acabar un aplauso a la fotografía de Paolo Carnera, quien también trabajo en la muy recomendada Romanzo Criminale (2008-2010) y un abucheo para quien tuvo la idea de inundar un conjunto, tan bien trabajado, con las canciones de M83. Ahora que el grupo está de moda, molesta en la narración, pero lo peor es que va a envejecer fatal cuando pasen unos años.

En definitiva, un film entretenido y divertido que deja con ganas de ver el estreno de la adaptación televisiva.

 

SINOPSIS

Estamos en 2011 y el Papa está meditando abandonar el cargo. Hay un gran proyecto imm0biliario (que recuerda a nuestro querido Eurovegas) que se debate en el parlamento italiano y, que tiene a todas las familias mafiosas de Roma pendientes de sus políticos afines. Por esta batalla de intereses también circulan prostitutas, drogadictos, relaciones públicas y mucha mala leche.

TRAILER