
Los cortometrajes han demostrado ser una parte fundamental del cine de terror, ya que permiten a los creadores experimentar con conceptos innovadores, desarrollar su estilo narrativo y explorar temáticas inquietantes de manera concisa y efectiva. Este formato ofrece una plataforma perfecta para jugar con la atmósfera y el suspense, elementos esenciales en el terror, en historias que, debido a su corta duración, requieren de una ejecución precisa para impactar al espectador. En España, han ganado relevancia, convirtiéndose en un auténtico semillero de talento dentro del cine de terror. El país cuenta con una rica tradición en la producción de cortos, los cuales no solo sirven como punto de partida para cineastas emergentes, sino también como un medio en sí mismo para directores ya consolidados. Ejemplos recientes incluyen trabajos de directores como Carlota Pereda con Cerdita y Rubin Stein con Bailaora, que han recibido reconocimientos en festivales nacionales e internacionales. Y aquí es donde nos encontramos con Bellum, un cortometraje de apenas 10 minutos dirigido por Pablo Ferrando. Este trabajo es un claro ejemplo de cómo se puede combinar el drama psicológico con elementos fantásticos y de terror, generando una experiencia inmersiva y estética.
Bellum es un proyecto producido por Porqueta Films, una productora emergente que ha reunido a un equipo de jóvenes cineastas con una notable pasión por el género. El corto fue posible gracias a una campaña de financiación en la plataforma GoFundMe, donde el equipo recaudó fondos para cubrir los gastos de producción básicos, como el material técnico, el transporte y el atrezzo. Además, el director y guionista Pablo Ferrando ha trabajado estrechamente con la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid (ECAM), una institución reconocida por su formación en artes audiovisuales.

La dirección de fotografía de Guillermo Ordás merece una mención especial. Utiliza una paleta de colores oscuros y fríos que refleja el estado emocional del protagonista, creando un ambiente de opresión y tensión constante. Además, la música compuesta por Jon Anton contribuye a elevar la sensación de inquietud, acompañando con sutileza cada momento de la narrativa. Mientras el actor principal, Milo Taboada, conocido por su participación en proyectos como El laberinto del fauno o Fariña, encarna a Marc con una vulnerabilidad palpable.

Bellum se adentra en el terror psicológico con un enfoque introspectivo, alejándose de los sustos fáciles o el gore explícito. En lugar de ello, apuesta por explorar el miedo como una experiencia interna, donde los demonios del pasado se manifiestan tanto física como psicológicamente. El título mismo, que hace referencia a la guerra, podría interpretarse como una metáfora de la lucha interna de Marc por reconciliarse con su propia historia.
Por el momento os tendréis que conformar con mi reseña ya que, como su director me ha comentado, Bellum entra ahora en la vorágine de los festivales especializados, le deseamos toda la mejor suerte y esperamos que cuando se libere su visionado seáis los primero en poder disfrutarlo en El Primo. Y para aquellos interesados en ver cómo el cine de terror español sigue evolucionando y adoptando enfoques más personales e introspectivos, Bellum es una obra que no se deben perder.
SINOPSIS
El cortometraje se centra en Marc, un hombre que ha decidido enfrentar un trauma que lo ha perseguido durante años. Sin embargo, a medida que intenta cerrar esas heridas del pasado, este comienza a acecharlo nuevamente.









